Algunas mujeres (no todas)
Algunas mujeres, cuando se enamoran y lamentablemente no son correspondidas, se deprimen y se sienten tan dolidas, que tratan de lastimar de cualquier forma, al hombre que no logró sentir lo mismo por ellas. Las invade y consume una desesperación tan delirante por ese amor no correspondido, que ese delirio se vuelve una ponzoña que las contamina y las hace muy peligrosas. No pueden superar el desconsuelo que les causa el ser rechazadas, y asumen un rol de víctimas tan absurdo como patéticamente ridículo, que no les deja entender que ese hombre del que se enamoraron, está en todo su derecho de no sentir lo mismo que ellas sienten por él.