Imperdonable omisión...
Pasaron 10 años de aquella noche de Diciembre, cuando por un inconsciente impulso, robé de tus labios ese primer beso.
Cuántas consecuencias trajo aquel intrépido descaro; cuántas vivencias nacieron a partir de ese inolvidable momento.
Cómo imaginar que aquel beso, sellaría la unión de dos almas que vencieron sus miedos y aceptaron lo inevitable. Cómo saber que era el comienzo de un camino sin retorno y sin final; un camino que transitamos juntos, incansables y constantes, donde con amor y esperanza, sembramos cada una de nuestras ilusiones.
Si tuviera la oportunidad de volver el tiempo atrás y vivir nuevamente aquel mágico momento, no borraría un solo recuerdo de mi memoria, solo agregaría dos palabras: TE AMO.
Por esa imperdonable omisión, hoy maldigo mi cobardía, por haberle robado la perfección a ese momento; maldigo mi estupidez, por haber dejado pasar tan hermosa oportunidad; y maldigo mi timidez, por obligarme a esconder mis sentimientos.
Sabio es el tiempo que, por no haberlo hecho esa noche, me condenó al placer de decirte te amo cada día de mi vida; bendito el amor, que perdonó el agravio al que lo sometí, sin dejar de acompañarme un solo instante durante todos estos años; solidaria la locura, porque a ella me aferré para seguir viviendo, sin comprender como logré conquistarte aquella inolvidable noche de Diciembre.
__________________________________________________________________________________